El crecimiento de MYL corre paralelo al rápido desarrollo de la Máquina Herramienta en las décadas de los años 70, 80 y 90, aunque para ello tuviera que superar, no sin esfuerzo y dedicación, distintas crisis cíclicas del sector, como la que va desde mediados de los 70 hasta principios de los 80 y la de comienzos de los 90.
En 1969, Manuel Gil era ya un conocido emprendedor en el sector de la máquina herramienta en Elgoibar (corazón de la MH en el País Vasco). Este mismo año, se desvincula del proyecto de expansión de lo que fue el germen de formación de la actual Danobat, para lanzarse en solitario, fiel a su espíritu de independencia, a la creación de su propia empresa, MYL.
Los primeros productos que salen de MYL, fueron husillos de transmisión de poleas, destinados al mercado de la Máquina Herramienta y la automoción. Posteriormente, empujados por el crecimiento de la empresa y atendiendo a las necesidades de un mercado cada vez más exigente, MYL se inició en la fabricación de Electromandrinos con motor integrado, para los cabezales de Alta Velocidad destinados a los sectores necesitados de mayor calidad y productividad, como la automoción y las nuevas generaciones de máquinas herramienta.
A mediados de los 80, el número de husillos marca MYL introducidos en el mercado era ya muy amplio y la necesidad de dar servicio para la reparación y mantenimiento del producto propio crecía cada día. Poco después, este servicio se universaliza y MYL es ya por entonces capaz de ofertar soluciones de reparación para la mayoría de marcas y tipos de cabezal disponibles en el mercado.
Con visión de futuro, en 1999, tras la inauguración de las instalaciones de Mendaro, al nuevo departamento se le dotará de los medios más avanzados existentes y de personal altamente cualificado.
Con la ampliación de la factoría en 2006, se han incorporado a la empresa nuevos y sofisticados medios de producción, a la vez que un importante número de profesionales. Ha adquirido especial relevancia el departamento de ingeniería y se ha priorizado el desarrollo de nuevos productos destinados a los mercados de mayor calidad y más alto valor añadido. Al Servicio de Reparación se le ha dotado de los más modernos métodos de análisis y test de última generación que garantizan un servicio de primer nivel. Esta decidida apuesta por la calidad ha permitido a MYL convertirse en una empresa referente en su sector, a la vez que hacerse con la confianza de clientes de primera línea mundial.






